Hoy Rompo El Silencio

Hola Amigas!!

Hoy os traigo un post del que habrá millones en la red, hoy vengo a hablaros de mi visión sobre la conciliación familiar, eso de lo que todo el mundo habla pero del que parece que nunca se sabe cómo enfocarlo.

Recuerdo un post hace tiempo, cuando tuve a mi primera hija BabyE, en el que os hablaba de cómo decidí aparcar mi vida profesional un tiempo -concretamente hasta que BabyE cumpliera el año de edad- para poder disfrutar de todos sus momentos únicos, sus primeras palabras, sus gateos, sus juegos,… A ello se le unía que mi puesto laboral tenía un problema, es decir, trabajaba a turno partido y eso suponía que no vería a mi hija de lunes a viernes prácticamente.

Pues bien, hoy me encuentro en una situación adversa, el viernes 2 de marzo de 2018 se cumplió mi Baja Maternal, esas 16 semanas que el estado español considera suficientes para cuidar a tu hijo/a y para tu recuperación tras 9 meses de embarazo y un duro proceso de parto. El viernes se acabó esa ayuda económica, acorde a tu nómina y tu trabajo, que nos proporciona seguir estos duros meses de gastos para no caer en bancarrota. Y ayer lunes empezó una nueva vida para mí y mi bebé.

En este segundo caso, durante el embarazo de BabyM ya me encontraba en desempleo, los motivos fueron muy simples y es que una vez me debería haber incorporado al trabajo de mi anterior hija, la empresa había caído empicado y no había trabajo para que me reincorporara. Algo normal en la situación que se encuentra nuestro país. El tema es que soy de esas «personas raras», que intentan ver el lado positivo a todo en la vida, y con ello pensé que era algo bueno para disfrutar de mi embarazo (menos mal porque este segundo embarazo ha sido horrible -pulsa aquí-), y además seguiría disfrutando de mi hija mayor.

Ahora se cumplen casi dos años de mi parón profesional, dos años de disfrutar 24 horas de la maternidad, dos años de dedicarme 100% a mis hijas, dos años en los que Yo -como mujer y como persona- he desaparecido, porque si amigas la maternidad es algo hermoso, pero que te va consumiendo hasta el punto que te dejas ir. Hay días en los que te miras al espejo y No te ves, porque mi look diario hace tiempo se compone de un pijama con manchas de leche, papilla y mocos, o en su mejor día un chándal que te regalaron para que estuvieras cómoda, y un moño despeinado.

En mi búsqueda de empleo, que os veo venir y seguro que pensáis ¿Y por qué no buscas un trabajo?, pues lo primero que te preguntan es por ese parón de dos años en tu vida laboral. A lo cual soy bastante sincera y le indico cómo ha sucedido, pero ellos se quedan con «Madre de Dos Bebés» y empiezan a decirte que en esta empresa no hay días para llevar a la niña al médico o llegar tarde porque el bebé dio mala noche o tan sólo no se puede salir antes porque no tengo quien recoja a mi hija… Algo que de primeras me sienta mal, ¿Qué opinión tienen de ser madre? ¿Quizás de irresponsables? Yo me comprometo con mi trabajo, tanto es así que tengo este blog y el canal de YouTube donde mi responsabilidad -la cual sólo me la impongo yo- es crear contenido un día a la semana y lo cumplo siempre.

Además en el mercado laboral la media jornada se traduce a trabajar de tarde, nada de un trabajo de mañana para conciliar con el horario lectivo de los pequeños de la casa. ¡Qué oye, no me parece mal! siempre que lo puedas compaginar con el trabajo de tu pareja, sino que haces con los niños ¿Te los comes o los tienes día a día de casa en casa a ver quien puede quedarse hoy con ellos?. A todo esto se le une el salario, que en la mayoría de los casos no llega a 600€ y claro te dices a ti misma: ¡Oye Chata que tienes ganas de currar, pero si lo que ganas es para pagar guardería y no te soluciona la papeleta! En fin…

Por otro lado, soy de esas «personas raras» que les gusta trabajar, con ello me siento realizada y además considero que por mi valía no me gusta depender económicamente de nadie. Pero que coste que no considero que el no trabajar signifique que estás viviendo de tu pareja, sólo que a mi me gusta tener mi recompensa económica todos los meses por mi esfuerzo y mi dedicación. Porque sí amigas, amo mi trabajo o amaba el trabajo que tenía, al igual que amo a mis hijas y mi maternidad.

Con este post lo único que pretendo es aportar mi granito de arena para que se de, de una vez por todas, una CONCILIACIÓN FAMILIAR REAL.

Acabo estas líneas preguntando ¿Y vosotras amigas qué pensáis de este tema? ¿Habéis conseguido una conciliación familiar justa? Espero vuestros comentarios… Un besotote enorme 💋💋💋 y nos vemos la semana que viene.

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